miércoles, 20 de noviembre de 2013

Kari Jobe - Revelation Song (subtitulado español)

 

La realidad supera la ficción

 
 
 
Existe una realidad que escapa a nuestra vista. Es un hecho.
 La ficción a la que nos tiene
acostumbrados el arte en todas sus facetas especialmente en el cine, no es más que eso. Ficción.
De gran factura, es innegable y por eso  muchas veces, merecedora de algún Oscar y reconocimiento de cinéfilos y amantes de este genero.
 Pero, esta Ficción, es producto del ingenio y creatividad con que hemos sido dotados por el Dios Todopoderoso, omnisciente, omnipotente y omnipresente que se revelo a nuestro querido y siempre bien recordado Ezequiel, profeta hebreo exiliado en Babilonia y que ejerció su ministerio entre los años 595 y 570 a.C.
Lo visto por Ezequiel, fue estremecedor, y ninguno de nuestros apreciados Directores cinematográficos podría superar tal revelación.
 
En el día quinto del mes cuarto del año treinta, mientras me encontraba entre los deportados a orillas del rio Quebar, los cielos se abrieron y recibí visiones de Dios. Habían pasado cinco años y cinco meses desde que el rey Joaquín fue deportado.
 
(En este tiempo, mientras Ezequiel hijo de Buzí estaba a orillas del río Quebar, en la tierra de los caldeos, el SEÑOR le dirigió la palabra, y su mano se posó sobre él.)
 
De pronto me fijé y vi que del norte venían un viento huracanado y una nube inmensa rodeada de un fuego fulgurante y de un gran resplandor. En medio del fuego se veía algo semejante a un metal refulgente. También en medio del fuego vi algo parecido a cuatro seres vivientes, cada uno de los cuales tenia cuatro caras y cuatro alas. Sus piernas eran rectas, y sus pies parecían pezuñas de ternero y brillaban como el bronce bruñido. En sus cuatro costados, debajo de las alas, tenían manos humanas. Estos cuatro seres tenían caras y alas, y las alas se tocaban entre sí.
Cuando avanzaban no se volvían, sino que cada uno caminaba de frente. Sus rostros tenían el siguiente aspecto: de frente, los cuatro tenían rostro humano, a la derecha tenían cara de león, a la izquierda, de toro y por detrás, de águila. Tales eran sus caras. Sus alas se desplegaban hacia arriba. Con dos alas se tocaban entre sí, mientras que con las otras dos se cubrían el cuerpo.
Los cuatro seres avanzaban de frente. Iban adonde el espíritu los impulsaba, y no se volvían al andar. Estos seres vivientes parecían carbones encendidos, o antorchas, que se movían de un lado a otro con la rapidez de un rayo.
 
Miré a los seres vivientes de cuatro caras, y vi que en el suelo, junto a cada uno de ellos, había una rueda. Las cuatro ruedas tenían el mismo aspecto, es decir, brillaban como el topacio y tenían la misma forma. Su estructura era tal que cada rueda parecía estar encajada dentro de la otra. Las ruedas podían avanzar en las cuatro direcciones sin tener que volverse. Las cuatro ruedas tenían grandes aros y estaban llenas de ojos por todas partes. Cuando los seres vivientes avanzaban, las ruedas a su lado hacían lo mismo, y cuando se levantaban del suelo, también se levantaban las ruedas. Los seres iban adonde el espíritu los impulsaba, y las ruedas se elevaban juntamente con ellos, porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas. Cuando los seres se movían, las ruedas también se movían; cuando se detenían, las ruedas también se detenían; cuando se elevaban del suelo, las ruedas también se elevaban. Las ruedas hacían lo mismo que ellos, porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.
 
Sobre las cabezas de los seres vivientes había una especie de bóveda, muy hermosa y reluciente como cristal. Debajo de la bóveda las alas de estos seres se extendían y se tocaban entre sí, y cada uno de ellos tenía otras dos alas con las que se cubría el cuerpo. Cuando los seres avanzaban, yo podía oír el ruido de las alas: era como el estruendo de muchas aguas, como la voz del Todopoderos, como el tumultuoso ruido de un campamento militar. Cuando se detenían, replegaban sus alas. 
Luego, mientras estaban parados con sus alas replegadas, se produjo un estruendo por encima de la bóveda que estaba sobre sus cabezas. Por encima de esa bóveda había algo semejante a un trono de zafiro, y sobre lo que parecía un trono había una figura de aspecto humano. De lo que parecía ser su cintura para arriba, vi algo que brillaba como el metal bruñido, rodeado de fuego. De su cintura para abajo, vi algo semejante al fuego, y un resplandor a su alrededor. El resplandor era semejante al arco iris cuando aparece  en las nubes en un día de lluvia. Tal era el aspecto de la gloría del SEÑOR. Ante la visión, caí rostro en tierra y oí que una voz me hablaba. 
 
Esa voz me dijo : <<Hijo de hombre, ponte en pie, que voy a hablarte.>>
(NVI) Ezequiel 1 - 2 : 1 
 

martes, 19 de noviembre de 2013

 
Optaron por la muerte
 
 
Ofertas indecorosas aceptadas, 
sobornos, adulterio, difamación, robo, cambio de sexo, 
pornografía, traición, cobardía, secuestro, y cuanta cosa vemos a díario en
los noticieros que nos estremece profundamente, no son más
que el camino corto y facil escogido por muchos.
Si Cristo hubiera tomado este atajo en Getsemaní, ¿qué habría sido
de nosotros?
Pero, no lo hizo.  Recibió por ti y por mí, azotes, golpes,
escupitajos y burlas. ¡Que dolor! ¡Que tristeza no reconocer su entrega!
Todo lo soportó por amor. Él ocupó nuestro lugar.
Que magnífico nuestro Jesús, amoroso e integro.
El Cristo. Nuestro Cristo; prefirió morir, a desobedecer. 
¡Cuanto amor!
 
Los soldados llevaron a Jesús al interior
del palacio (es decir, al pretorio) y reunieron
a toda la tropa. Le pusieron un manto de
color púrpura; luego trenzaron una corona
de espinas, y se la colocaron.
__¡Salve , rey de los judíos! __lo aclamaban.
Lo golpeaban en la cabeza con una caña
y le escupían. Doblando la rodilla, le rendían
homenaje. Después, de burlarse de él, le
quitaron el manto y le pusieron su propia 
ropa. Por fin, lo sacaron para crucificarlo. 
(NVI) Marcos 15 : 16 - 20
En el A.T. se nos cuenta una magnifica hitoria de integridad. 
Lleno de ira, Nabucodonosor los mandó llamar. Cuando los jóvenes se presentaron ante el rey,Nabucodonosor les dijo: __Ustedes tres, ¿es verdad que no honran a mis dioses ni adoran a la estatua de oro que he mandado erigir? Ahora que escuchen la música de los instrumentos musicales, más  les vale que se inclinen ante la estatua que he mandado hacer, y que la adoren. De locontrario, serán lanzados de inmediato a un horno en llamas, ¡y no habrá dios capaz de librarlos de mis manos.!
 
Sadrac, Mesac, y Abednego le respondieron a Nabucodonosor:
 
__¡No hace falta que nos defendamos ante su magestad! Si se nos arroja al horno en llamas, el Dios al que servimos puede librarnos del horno y de las manos de su Magestad. pero aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua.
Ante la respuesta de Sadrac, Mesac y Abednego, nabucodonosor se puso muy furioso y cambió su actitud hacia ellos. Mandó entonces que se calentara el horno el horno siete veces más de lo normal, y que algunos de los soldados más fuertes de su ejército ataran a los tres jóvenes y los arrojaran al horno en llamas. Fue así como los arrojaron al horno con sus mantos, sandalias, turbantes y todo, es decir, tal y como estaban vestidos. Tan inmediata fue la orden del rey, y tan caliente estaba el horno, que las llamas alcanzaron y mataron a los soldados que arrojaron a Sadrac, Mesac y Abednego, los cuales, atados de pies y manos, cayeron dentro del horno en llamas. (NVI)
Daniel 3 : 13 - 23 


¿Quién puede , SEÑOR, habitar en tu
santuario?
¿Quién puede vivir en tu santo
monte?
Sólo el de conducta intachable,
que practica la justicia
 y de corazón dice la verdad;
que no calumnia con la lengua,
que no le hace mal a su prójimo
ni le acarrea desgracias a su vecino;
que desprecia al que Dios reprueba,
pero hora al que teme al SEÑOR;
que cumple lo prometido
aunque salga perjudicado;
que presta dinero sin animo de lucro, y no acepta sobornos que afecten al inocente.
El que así actua no caerá jamás. (NVI)
Salmo 15
   
   
       
  

lunes, 18 de noviembre de 2013

 

Me siento morir



Fueron a un lugar llamado Getsemaní, y Jesús les dijo 
a sus discípulos: <<Siéntense aquí mientras yo oro.>> 
Se llevó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a sentir 
temor y tristeza. <<Es tal la angustia que me invade que 
me siento morir _les dijo__. Quédense aquí y vigilen.>> 

Yendo un poco más allá, se postró en tierra y empezó 
a orar que, de ser posible, no tuviera él que pasar por 
aquella hora. 
Decía: <<Abba, Padre, todo es posible para ti. No me 
hagas beber este trago amargo, pero no sea lo que yo 
quiero, sino lo que quieres tú.>> 

Luego volvió a sus discípulos y los encontró dormidos. 
 <<Simón  __le dijo a Pedro__, ¿estás dormido? 
¿No pudiste mantenerte despierto ni una hora? 
Vigilen y oren para que no caigan en tentación. El 
espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil.>> 

Una vez más se retiró e hizo la misma oración. 
Cuando volvió, los encontró dormidos otra vez, 
porque se les cerraban los ojos de sueño. No sabían 
qué decirle. 
Al volver por tercera vez, les dijo: <<¿Siguen durmiendo 
y descansando? ¡Se acabó! 
Ha llegado la hora. Miren , el Hijo del hombre va a ser 
entregado en manos de pecadores. 
¡Levántense! ¡Vámonos! ¡Ahí viene el que me traiciona!>> 
(NVI) Marcos 14 : 32 - 42   



sábado, 16 de noviembre de 2013

 

 

Cristo

 Ángeles

 
 
 
Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a
nuestros antepasados en otras épocas por medio de los
profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio de 
su Hijo. A éste lo designó heredero de todo, y por medio de él
hizo el universo. El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios,
la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las
cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la
purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la
Majestad en las alturas. Así llegó a ser superior a los
ángeles en la misma medida en que el nombre que ha
heredado supera en excelencia al de ellos.
 
Porque, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
<<Tú eres mi hijo;
hoy mismo te he engendrado>>;
 
y en otro pasaje:
 
<<Yo seré su padre,
y él será mi hijo>>?
 
Además, al introducir a su Primogénito en el mundo, Dios
dice:
 
<<Que lo adoren todos los ángeles de Dios.>>
 
En cuanto a los ángeles dice:
 
<<Él hace de los vientos sus ángeles,
y de las llamas de fuego sus servidores.>>
 
Pero con respecto al Hijo dice:
 
<<Tu trono, oh Dios, permanece por los siglos de los
siglos,
y el cetro de tu reino es un cetro de justicia.
Has amado la justicia y odiado la maldad;
por eso Dios, tu Dios, te ha ungido con aceite de
alegría, 
exaltándote por encima de tus compañeros.>>
 
También dice:
 
<<En el principio, oh Señor, tú afirmaste la tierra,
y los cielos son la obra de tus manos.
Ellos perecerán, pero tú permaneces para siempre.
Todos ellos se desgastarán como un vestido.
Los doblarás como un manto,
y cambiarán como ropa que se muda;
pero tú eres siempre el mismo,
y tus años no tienen fin.>>
 
¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
 
<<Siéntate a mi derecha,
hasta que ponga a tus enemigos
por estrado de tus pies>>?
 
¿No son todos los ángeles espíritus dedicados al servicio
divino, enviados para ayudar a los que han de heredar la
salvación? (NVI)
Hebreos 1
 
Si Jesús es superior a los ángeles y es Dios,
¿Por qué muchos, guiados por falsos maestros
invocan ángeles?
 
¡Porque se han dejado engañar!  
 
 
  

viernes, 15 de noviembre de 2013

 

Él oculta su rostro

 
 
 
 
 
 
¿Le reclamos a Dios?
¿Lo culpamos por todo? 
  
Job tuvo que reconocer su ignorancia,
y simplemente decir:
 
De oídas había oído hablar de ti,
pero ahora te veo con mis propios
ojos.
Por tanto, me retracto de lo que he
dicho,
y me arrepiento en polvo y ceniza.>>
(NVI) Job 42 : 5 - 6
 
La mano del SEÑOR no es corta para salvar, ni es sordo su oído para oír. Son las iniquidades de ustedes las que los separan de su Dios. Son estos pecados los que lo llevan a ocultar su rostro para no escuchar. Ustedes tienen las manos untadas de sangre y los dedos manchados de iniquidad.
Nadie clama por justicia, nadie va a juicio con integridad. Se confía en argumentos sin sentido, y se mienten unos a otros.
Conciben malicia y dan a luz perversidad. Incuban huevos de víboras y tejen telarañas. El que coma de estos huevos morirá; si uno de ellos se rompe, saldrá una culebra.
Sus tejidos no sirven para vestido; no podrán cubrirse con lo que fabrican. Sus obras son obras de iniquidad, y sus manos generan violencia. Sus pies corren hacia el mal; se apresuran a derramar sangre inocente. Sus pensamientos son perversos; dejan ruina y destrucción en sus caminos. 
No conocen la senda de la paz; no hay justicia alguna en su camino. Abren senderos tortuosos, y el que anda por ellos no conoce la paz.
 
Por eso el derecho está lejos de nosotros, y la justicia queda fuera de nuestro alcance.
Esperábamos luz, pero todo es tinieblas: claridad, pero todo andamos en densa oscuridad.
Vamos palpando la pared como los ciegos, andamos a tientas como los que no tienen ojos.
En pleno mediodía tropezamos como si fuera de noche; teniendo fuerzas esta mos como
muertos. Todos nosotros gruñimos como osos, gemimos como palomas. Esperábamos la justicia, y no llegó; ¡La liberación sigue lejos de nosotros! 
 
Tú sabes que son muchas nuestras rebeliones; nuestros pecados nos acusan. Nuestras rebeliones no nos dejan; conocemos nuestras iniquidades.
Hemos sido rebeldes; hemos negado al SEÑOR. ¡Le hemos vuelto la espalda a nuestro Dios! Fomentamos la opresión y la traición; proferimos las mentiras concebidas en nuestro corazón. Así se le vuelve la espalda al derecho, y se mantiene alejada la justicia; a la verdad se le hace tropezar en la plaza, y no le damos lugar a la honradez. No se ve la verdad por ninguna parte; al que se aparta del mal lo despojan de todo. 
 
El SEÑOR lo la visto, y le ha disgustado ver que no hay justicia alguna. Lo ha visto, y le ha asombrado ver que no hay nadie que intervenga. Por eso su propio brazo vendrá a salvarlos; su propia justicia los sostendrá. Se pondrá la justicia como coraza, y se cubrirá la cabeza con el casco de la salvación; se vestirá con ropas de venganza, y se envolverá en el manto de sus celos. Les pagará según sus obras; a las costas lejanas les dará su merecido: furor para sus adversarios, y retribución para sus enemigos.
 
Desde el occidente temerán el nombre del SEÑOR, y desde el oriente respetarán su gloria. Porque vendrá como un torrente caudaloso, impulsado por el soplo del SEÑOR.
 
<<El Redentor vendrá a Sión; ¡vendrá a todos los de Jacob que se arrepientan de su rebeldía! __afirma el SEÑOR__.
 
>>En cuanto a mí __dice el SEÑOR __, éste es mi pacto con ellos: Mi Espíritu que está sobre ti, y mis palabras que he puesto en tus labios; no se apartarán más de ti; ni de tus hijos ni de sus descendientes, desde ahora y para siempre
__dice el SEÑOR__.
(NVI) Isaías 59
 
Por esto, Salmo 32 nos enseña algo maravilloso:
 
Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, 
a quien se le borran sus pecados. 
Dichoso aquel a quien el SEÑOR no toma en cuenta su maldad 
y en cuyo espíritu no hay engaño. 
Mientras guarde silencio, mis huesos se fueron consumiendo 
por mi gemir de todo el día. 
Mi fuerza se fue debilitando como como al calor del verano, 
porque de día y de noche tu mano pesaba sobre mí. 
Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. 
Me dije: <<Voy a confesar mis transgresiones al SEÑOR>>, 
y tú perdonaste mi maldad y mi pecado (NVI) 
Salmo 32 : 1 - 5
 
Y el Bautista nos dijo:
 
Al día siguiente Juan vio a Jesús que se acercaba a él, y dijo:
<<¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!
(NVI) Juan 1 : 29
 
 

jueves, 14 de noviembre de 2013

 

Grita



Sigue el ejemplo de Bartimeo

aun más


 

 
Cuando sepas en lo profundo de tu corazón que Jesús es el único que puede ayudarte, no permitas que te impidan acercarte a él.
¿Que habría pasado si Bartimeo se calla intimidado por los demás?
Habría seguido ciego hasta el final de sus días.
Imaginate a éste hombre en un rincon recordando ese momento único en su vida, que dejo pasar.
¿No sería un triste cuadro?
 
 
Después llegaron a Jericó. Más tarde, salió jesús de la ciudad acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. Un mendigo ciego llamado Bartimeo (el hijo de Timeo) estaba sentado junto al camino. Al oír que el que venía era Jesús de Nazaret, se puso a gritar:
__¡Hijo de David, ten compasión de mi!
Muchos lo reprendían para que se callara, pero él se puso a gritar aún más:
 
__¡Hijo de David, ten compasión de mí!
 
Jesús se detuvo y dijo:
__Llámenlo.
Así que llamaron al ciego. __¡Ánimo __ le dijeron__. ¡Levántate! 
Te llama.
 
Él, arrojando la capa, dio un salto y se acercó a Jesús.
__¿Qué quieres que haga por ti? __le preguntó.
 
__Rabí.quiero ver __respondió el ciego.
__Puedes irte __le dijo Jesús __; Tu fe te ha sanado.
Al momento recobró la vista  y empezó a seguir a Jesús por el camino.
(NVI) Marcos 10 : 46 - 52  
  

miércoles, 13 de noviembre de 2013

 

Ayuda segura

 
 
Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza,
nuestra ayuda segura en momentos de angustia.
Por eso, no temeremos
aunque se desmorone la tierra
y las montañas se hundan en el fondo del mar;
aunque rujan y se encrespen sus aguas,
y ante su furia retiemblen los montes.
 
Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios,
la santa habitación del Altísimo.
Dios está en ella, la ciudad no caerá;
al rayar el alba Dios le brindará su ayuda.
Se agitan las naciones, se tambalean los reinos;
Dios deja oír su voz, y la tierra se derrumba.
El SEÑOR Todopoderoso está con nosotros;
nuestro refugio es el Dios de Jacob.
Vengan y vean los portentos del SEÑOR;
él ha traído desolación sobre la tierra.
Ha puesto fin a las guerras
en todos los confines de la tierra;
ha quebrado los arcos, ha destrozado las lanzas,
ha arrojado los carros al fuego.
<<Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios.
¡Yo seré exaltado entre las naciones!
¡Yo seré enaltecido en la tierra!>>
El SEÑOR Todopoderoso está con nosotros;
nuestro refugio es el Dios de Jacob. (NVI)
Salmo 46
 
>>Por eso les digo: No se preocupen por su
vida, qué comerán o beberán; ni por su
cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más
valor que la comida, y el curpo más que la
ropa? Fíjense en las aves del cielo: no
siembran ni cosechan ni almacenan en
graneros; sin embargo, el Padre celestial las
 ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se
preocupe, puede añadir una sola hora al curso
de su vida?
 
>>¿Y por qué se preocupan por la ropa?
Observen cómo crecen los lirios del campo. No
trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni
siquiera Salomón, con todo su esplendor, se
vestía como uno de ellos.  Si así viste Dios a la
hierba que hoy está en el campo y mañana es
arrojada al horno,  ¿no hará mucho más por
ustedes, gente de poca fe? Así que no se
preocupen diciendo: "¿Qué comeremos?" o
"¿Que beberemos?" o "¿Con qué nos
vestiremos?" Porque los paganos andan tras
todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que
ustedes las necesitan . Más bien, busquen
primeramente el reino de Dios y su usticia, y
todas estas cosas les serán añadidas. Por lo
tanto, no se angustien por el mañana, el cual
tendrá sus propios afanes. Cada día tiene sus
problemas. (NVI)
Mateo 6 : 25 - 34